La PC no enciende: qué revisar antes de llevarla al service
Cuando la PC no enciende, la reacción natural es pensar en el service. Antes de cargarla al auto y traerla, hay cuatro o cinco cosas que podés descartar en diez minutos. En esta guía te decimos en qué orden revisarlas, cuáles son los tres fallos que más vemos y en qué punto conviene que la mire un técnico.
Cuando la PC no enciende: primero lo obvio
Suena básico, pero es donde aparecen más falsas alarmas:
- Probá otro tomacorriente, y si usás zapatilla o alargue, conectá la PC directo a la pared.
- Fijate si la fuente tiene una llavecita de encendido atrás (muchos gabinetes la traen) y si está en la posición de encendido.
- Movete el cable de poder. Un cable flojo o roto da exactamente el mismo síntoma que una fuente quemada.
- Mantené apretado el botón de encendido 5 segundos: algunos equipos arrancan así cuando quedó una carga residual.
Si después de todo eso no hay ninguna señal de vida —ni una luz en la placa madre, ni un ventilador girando—, el principal sospechoso es la fuente de alimentación.
Señales de vida: ¿gira algo? ¿pita algo?
El comportamiento del equipo te dice dónde mirar antes de abrir nada:
- Giran los ventiladores y las luces, pero no hay imagen: la fuente está entregando energía, así que el problema apunta a la memoria RAM, a la salida de video o al arranque del sistema.
- Pitidos o luces encendidas en la placa madre: el equipo te está diciendo qué le falta. Los pitidos son un código: dependen de cada placa.
- Arranca y se apaga a los pocos segundos: típico de fuente degradada, de un cortocircuito o de temperatura.
- Absolutamente nada: fuente, botón o el cable que va del botón a la placa.
Los tres sospechosos de siempre
1. La fuente de alimentación
Es la pieza que más se desgasta, sobre todo con cortes de luz y con fuentes genéricas que trabajan al límite. Se degrada de a poco: primero algún reinicio esporádico, después no arranca. El test más rápido es probar con otra fuente compatible. Aclaración importante: una fuente no se abre ni se repara en casa. Adentro quedan capacitores con carga que pueden lastimar incluso desenchufada. Se reemplaza, y conviene elegir una con certificación real.
En la tienda tenés fuentes de alimentación para PC de 600W, 750W y 850W con certificación 80 Plus; una fuente de 600W 80 Plus cubre de sobra un equipo de oficina o de estudio.
2. La memoria RAM mal asentada
Es la causa más subestimada. La PC enciende, no da imagen, o da imagen y se reinicia sola. Muchas veces pasa después de mover el equipo, de limpiarlo o de golpe.
La prueba casera: apagá, desenchufá, sacá un módulo y encendé con el otro; después alterná. Si arranca con uno y con el otro no, encontraste el problema. Si la PC tiene un solo módulo, probalo en la otra ranura. Trabajá siempre con la PC desenchufada y sin forzar: los módulos tienen una muesca y entran en una sola posición.
Si sospechás de la memoria, en la tienda podés ver las memorias RAM disponibles y comparar DDR3, DDR4, de escritorio y para notebook.
3. La placa madre o el procesador
Si ya descartaste fuente y memoria y sigue sin arrancar, el problema suele estar en la placa madre. Acá no hay prueba casera: se mide con instrumental, porque el fallo puede ser un capacitor, el zócalo del procesador o el propio chipset. Cambiar la placa es una decisión con otras consecuencias (memoria y procesador compatibles), así que conviene diagnosticar antes de comprar.
En la tienda hay motherboards nuevas en caja, y en varios casos reemplazar la placa es más barato que un equipo nuevo.
Lo que no conviene hacer
- No abras la fuente de alimentación.
- No soples el interior con compresor: mete humedad y puede arruinar componentes.
- No fuerces los módulos de memoria ni los conectores.
- Si sentís olor a quemado, no la vuelvas a encender: cada intento puede dañar más piezas.
Cuándo conviene traerla
Traé la PC cuando hayas descartado el cable y la zapatilla y siga sin arrancar, cuando hayas probado la memoria módulo por módulo, o cuando el equipo arranca y se apaga. En PC Fix el diagnóstico es sin cargo y te damos un presupuesto cerrado antes de tocar el equipo: nunca hay sorpresas en la factura. Si es algo de software, limpieza o mantenimiento, lo habitual es resolverlo en 24 a 48 horas; si falta un repuesto, te lo decimos en el presupuesto.
Escribinos desde la página de contacto contándonos qué hace exactamente tu PC cuando la encendés: con eso ya podemos orientarte.